lunes, 22 de diciembre de 2008

Recordando lo primero que olvidé

Mi primer recuerdo data de 1988, “una pepsi recién nacida, una cinta de Luis perales y un pettissuise de fresa de los que aún se tomaba de uno en uno”, lo sé, no es un gran recuerdo, tan solo me comprometí a contaros el primero de todos.

Pasaron unas 2 horas de niña pequeña hasta que me fugué a la cocina angustiada, “mamá, ¿cuál es mi canción de la pepsicola?”, obtuve un gesto confuso por respuesta, y así nació mi primer olvido.

martes, 9 de diciembre de 2008

Y entonces fui yo

Nací condenada a la monarquía recesiva, descendiente de Alfonso y María Cristina, tuvieron que llamarme Isabel, mas no segunda sino segundona, y con un soniquete al nadar del atún, que inspiró muchas mofas infantiles.

Con los años fui yo quien acostumbró a bautizarse, y pasaron por mi Liz, Chavela, Liesel, Lisbeth, Isabella, Isabelle y mi favorito amutio, que pronto dejaría de merecer.

Pesé 4.6 kg al nacer, hecho que acallaría orgullosa con mis 56 cm de largo, que más de un pijama echó a perder, y me coronaría como el bebé más largo que el servicio de limpieza hubiera visto nunca. Para ser sincera, nunca me pasé a revalidar este título.

¿Marcas heredadas? Ninguna, sólo una ceja rebelde, instigación de los mejores domadores, y un “fecha n’asturies” en el corazón.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Diario póstumo

Siéntate frente a la lavadora y escucha, esto puede llevarnos mucho tiempo.